Debemos promover la igualdad de género en la recuperación pospandemia

El senador por la región de Arica y Parinacota, José Miguel Insulza, se refirió a la conmemoración del Dia Internacional de la Mujer, poniendo énfasis en el deseo de que los efectos negativos de la pandemia no profundicen los nudos estructurales de la desigualdad de género en nuestro país y nuestra región.

“Este ha sido un año especial, con muchos logros, no es menor que la paridad de género se haya consagrado en nuestra Convención Constitucional; pero también de muchos sufrimientos, las mujeres han sido las más golpeadas, desde el punto de vista social, familiar y muy ciertamente desde el punto de vista económico, donde la mayor parte de la pérdida de empleo ha afectado a mujeres, ante eso el compromiso de seguir luchando para que ellas recuperen su empleo, vuelvan a trabajar y para todos los asuntos pendientes de plena liberación de la mujer y plena igualdad de género en nuestro país”, dijo el parlamentario.

En este sentido el legislador socialista sostuvo que, “hablando de empleo, los sectores que tienen mayor riesgo son los que emplean a la mayoría de las mujeres ocupadas, un 56,9%, sectores que además se caracterizan en un buen número la informalidad, bajas remuneraciones y bajos niveles de calificación”. Al respecto, añadió que “en cuanto al acceso a la protección social, un bajo porcentaje de mujeres se encuentra afiliado o cotiza en un sistema de seguridad social, tomando en cuenta que una de cada tres mujeres trabajadoras lo hace por cuenta propia”.

Igualdad de género pospandemia

El senador Insulza señaló asimismo que “es necesario ampliar el espacio fiscal, para que tienda a promover, en la pospandemia, la igualdad de género con estrategias como la reconversión laboral, prevenir la precarización de formas de empleo emergente o atípico y expandir la cobertura de la protección social a las mujeres en su diversidad”.

Por otra parte, aseguró que “necesitamos que se fomente una recuperación con sello de género y políticas relacionadas con la distribución del tiempo, recursos, prestaciones y servicios, que impulsen el principio de corresponsabilidad entre hombres y mujeres, sin recargar el trabajo no remunerado de las mujeres”.