Todos podemos y debemos proteger al país

Ahora que la pandemia y la constante baja de contagios ha ido menguando sus múltiples efectos, uno de los resultados que estamos comenzando a observar es el incremento de los viajes nacionales e internacionales, la reapertura de fronteras y, por consiguiente, de puntos de control aduaneros.

Esto está implicando que debamos ir retomando paulatinamente el control de los pasajeros internacionales y nacionales -en el caso de las regiones extremas-, lo que se suma a la fiscalización y facilitación de las cargas de comercio exterior que nunca se detuvo e incluso ha aumentado exponencialmente.

Claramente esta tendencia a la normalización de las operaciones se ha visto reflejada tanto en los flujos del comercio exterior, como en los positivos resultados de fiscalización que damos a conocer semestralmente.

En nuestro último balance sobre incautaciones para el primer semestre del año 2021, informamos sobre el decomiso de 10,9 millones de cajetillas de cigarrillos, con un incremento del 38,12%; 2,6 millones de falsificaciones, con un alza del 35,75%; y 859 kilos de drogas y 22.554 unidades de drogas sintéticas, entre otros resultados muy relevantes.

Estos números están vinculados mayoritariamente a los controles de las cargas que hacemos en las fronteras marítimas, aéreas y terrestres, por lo que es muy probable que con el aumento de los flujos de pasajeros estos números se incrementen aún más.

Es en este punto donde es necesario reforzar que la protección de las fronteras, del comercio lícito y de las familias chilenas o residentes en el país, no es sólo responsabilidad de Aduanas o de servicios e instituciones que cumplen roles similares, sino que también de cada viajero, usuario o persona.

Todos debemos estar informados, por ejemplo, de las franquicias de viajeros para traer en el equipaje, de qué se puede comprar o no en el comercio online internacional para ser ingresado al país, o si aquellos productos que nos interesan deben contar con otras autorizaciones o vistos buenos de salud y otros organismos.

Esto no sólo permite que el Servicio Nacional de Aduanas pueda ser más eficiente en los controles y focalizar mejor los recursos humanos y tecnológicos con que cuenta, sino que también logra que la experiencia viajera o de compra sea positiva y cumpla con las expectativas de todos los actores involucrados en estos procesos. Esa es una de las formas en que todos podemos aportar al desarrollo de Chile.

Por José Ignacio Palma Sotomayor

Director Nacional de Aduanas